domingo, 9 de septiembre de 2012

La CBS: “Los intereses privados por encima de los públicos”

 Las acciones de la cadena televisiva CBS (Columbia Broadcasting System) resultaron absurdas para Lowell Bergman ya que, “60 minutos”, considerado un serio programa dedicado al periodismo de investigación televisivo en Estados Unidos, siempre se había caracterizado por sus revelaciones sobre estrategias económicas y políticas, sacadas a la luz por más de 30 años. Es por ello, que a pesar de ser este un caso complicado e importante, no dejaba de ser una más de las interesantes y necesarias revelaciones del programa. Durante el desarrollo de este caso y la entrevista correspondiente, la cadena se había mostrado de acuerdo y no había presentado inconveniente alguno. Sin embargo, una vez finalizada la entrevista, la cadena televisiva cambió de opinión no solo por las razones mencionadas anteriormente, sino también debido a que esta estaba haciendo tratos con Westinghouse para fusionarse, lo cual les convendría económicamente. Además, para comprender mejor por qué la CBS se mostró reacia a transmitir la entrevista completa, se deben contemplar ciertos aspectos que no fueron vistos en ninguna de las ocasiones que se trató el caso. Con esto, se hace una referencia a las implicaciones que los propietarios de CBS tenían con la industria del tabaco. El dueño de la cadena, Laurence Tisch, era propietario de otras empresas, incluyendo Lorillard Tobacco, la cual tenía una relación con la industria tabaquera, además estaba a punto de hacer negocios con nada más y nada menos que con la empresa Brown & Willianson, información que en un primer momento, no conocían los periodistas de la cadena, incluyendo a Lowell.

 Debido a estas razones, las cuales no eran de conocimiento público, la cadena prohíbe la emisión completa de la entrevista y la edita, obviando algunas preguntas realizadas y las respuestas proporcionadas por Wigand. De esta manera, se emitió una entrevista que no puso en peligro la reputación de las tabacaleras, ni las comprometió en ningún aspecto, dando a relucir como la salud pública se perdía por darle más importancia a los intereses empresariales.

Esta no es la primera vez que se priorizan los intereses públicos sobre los privados, sino que es algo que ha sucedido en muchos momentos de la historia. Por ejemplo, un caso similar a este se dio entre la cadena ABC y las tabacaleras. Meses antes de que estallara el caso Wigand, la cadena de noticias ABC, declara que la industria de tabacos había estado manipulando los niveles de nicotina en los cigarros, lo que provocaba mayor adicción. En menos de un mes, las empresas tabaqueras demandaron a ABC por 10000 millones de dólares, afirmando que la nicotina no creaba adicción. El conflicto se detuvo inmediatamente, ya que la ABC decidió no continuar con la historia para que la demanda contra ella no siguiera adelante. Esta cadena se negó a proporcionar más información del caso de las tabaqueras, no solo por temor a la demanda multimillonaria que se les podía venir encima, sino también porque esta estaba a punto de ser comprada por Disney, y no le convenía incurrir en acciones que cuestionaran la compra. Así, la ABC logra que le retiren la demanda al llegar a un acuerdo con la Philips Morris a condición de pedir disculpas públicas y de no seguir transmitiendo información sobre dicha industria.De esta manera, podemos observar con tristeza que empresas como ABC o CBS tendían a pensar en el beneficio público, siempre y cuando no interfirieran con sus intereses privados, ya que de darse el caso, no dudarían en darle más importancia a los privados, que muchas veces tenían que ver con su imagen y beneficio económico.

La verdad sale a la luz
A pesar de los obstáculos que se le habían presentado en el camino, la ética profesional de Lowell Bergman lo impulsó a filtrar la información que había podido obtener acerca del caso, incluyendo las mismas dificultades que no lo dejaron publicar dicha información, al Wall Street Journal y al New York times, periódicos que decidieron publicarlo dando a conocer como los medios de comunicación ven más importante sus intereses económicos que cualquier otra cosa. Debido a esta evidencia y avergonzada por lo sucedido, la cadena CBS se vio obligada a emitir íntegramente la entrevista, que era justamente lo que deseaba Lowell al ser este un caso que ponía en juego la salud pública.

Después de haber sido revelada la verdad acerca de las manipulaciones de las tabacaleras, están, inmediatamente, perdieron gran popularidad. Empezaron los juicios para las tabacaleras en los Estados Unidos, los cuales empezaron a perder y es el día 20 de junio de 1997, cuando las empresas, para no continuar con el juicio, pagar una altísima cifra de 368500 millones de dólares a lo largo de 25 años. Ese dinero se utilizaría para compensar los daños causados, resarcir los gastos en salud en relación al tabaquismo y empezar nuevas campañas de prevención. Sin embargo, desde aquel tiempo, las empresas han perdidos otros juicios millonarios iniciados por fumadores, ex fumadores y fumadores pasivos, en forma individual y colectiva; y no solo han perdido dinero sino que se quedaron con una pésima imagen, con la cual continúan. Por otro lado, no solo las empresas tabacaleras salieron perjudicadas, sino también la cadena CBS perdió parte de su credibilidad y con la renuncia de Lowell, también pierde a quien había sido uno de sus mejores productores.
Análisis del conflicto
 Podemos observar que existen empresas que dejan de lado los intereses de sus clientes a un lado para poder continuar lucrando y teniendo altos beneficios económicos. Como por ejemplo, el caso de las empresas tabacaleras que en todo momento buscaron conservar la mayor cantidad de dinero intentando silenciar a las personas que las podían perjudicar a través de amenazas, contratos, demandas y demás. Usaron todo lo que tuvieron a su alcance para no salir perjudicadas, incluso pusieron en peligro la vida de sus clientes, lo cual muestra la falta responsabilidad e integridad en sus actos. Y por otro lado, está el caso de la cadena CBS, que decidió ir en contra de su derecho a la libertad de expresión y a la protección del público, para no perder patrocinadores, contratos futuros, ni hacerle frente a la demanda que la perjudicaría económicamente, típico de una empresa que pone sus intereses privados por encima de los públicos. Con el paso de los años se busca siempre mejorar en estos aspectos, enfocándose en la ética que deben tener las empresas y que de esta manera, puedan respetar el medio donde viven, a las personas con las cuales interactúan y disfrutar del beneficio económico que puedan tener sin dejar de lado las premisas de respeto mencionadas anteriormente.
Realizado por: Lorena Morales 

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